domingo, 10 de mayo de 2015

ARTÍCULOS : BREVE MEMORIA DE LA LITERATURA DE AUTORES ISLEÑOS FALLECIDOS

            





 


Tramo de la calle Real. Foto del Archivo de Alfonso Estudillo Calderón. Por este tramo de calle pasearon los nombres que se citan aquí. Descansen en paz .


 
 Plaza del Rey



BREVE MEMORIA LITERARIA DE LA ISLA DE SAN FERNANDO


Podría titular esta sección Isleñas e isleños que escribieron verso y/o prosa llevados por su amor a la lectura y la escritura literaria, pero he optado por el título que reza en la portada para incluir gentes de la Isla (o venidas de fuera y establecidas aquí para siempre) que dedicaron muchos ratos de su vida a escribir sin grandes aspiraciones o, mejor, dicho, sin ambiciones, sino solamente con el afán de compartir con los demás su amor a la literatura, a manera de inquietudes desde el poema a la narrativa, pasando por la reseña gráfica de la ciudad con sus archivos fotográficos y comentarios pertinentes y biografías de isleños relevantes que hicieron su obra en la Isla. Dejo aparte a escritores como Manuel Barrios Gutiérrez (1924-2012), que residió casi toda su vida en Sevilla, en la que trabajó, se casó, tuvo sus hijos y se dedicó al periodismo, la novela y el ensayo. 

Fue gente conocida y querida por el que esto suscribe y admirada por su afán desinteresado de escribir sobre diversos asuntos y en presentaciones de libros, charlas y tertulias mantener vivo el interés cultural de muchos ciudadanos y ciudadanas que los estimaban. Me quedan  por incluir nombres de algunos de los que no tengo los datos completos todavía.




 
 Iglesia del Carmen


    Servando Camúñez (1854-1936)
 
Gaditano. Ejerció de médico en la vecina Isla de San Fernando. Dejó sus poemas en un voluminoso libro titulado Versos de ocasión, poesía realista al estilo de los poetas de la segunda mitad del siglo XIX. Fue director de periódicos locales y bibliotecario de la biblioteca municipal "Almirante Lobo".

 



José María Carpio Castaño (1857-1936)

 
 
sleño, de profesión subteniente de Marina. Escribió obras sobre temas locales y títulos como Murió en    pañales, La    Habana,   Los toros de la muerte…


Benito Cellier Butrago   (¿-?)

Del arma de caballería. Obras: Nacionalismo, Lecturas de campamento, Apuntes de la historia de Chiclana. La batalla naval de Lepanto.


Pedro Ristori y Morojo  (¿-?)

Estudioso de la sociología isleña. Obras: Isla de San Fernando, Una muchacha en la Isla, La hora de las cañas.


Alfredo Roca Rittwagen  (¿-?)

Escribió: Las callejuelas, Postales isleñas, Fue colaborador en el diario isleño La Correspondencia.

Manuel Rodríguez Marín  (¿-?)

Isleño. Dedicado a la enseñanza y a la publicidad. Escribía con  el seudónimo de Juan Ortiz del Barco. Obra suya: Cartas marítimas.


Concepción Pérez Baturone (1884-1966)

Nacida en San Fernando. Fue funcionaria y concejal del Ayuntamiento de San Fernando. Académica de la Real Academia de San Romualdo e Hispanoamericana de Cádiz. Escribió: Una impresión, De cara al cielo, Ante una fecha, La Rosa de Ávila, La ciudad de la luz, Alerta a la retaguardia... 

 

Círculo de Artes y Oficios 1905



Gaspar Fernández de León (1887-1964)

Nacido en San Fernando. Fue Corresponsal de Diario de Cádiz en San  Fernando.   Autor de la Guía-Anuario de su ciudad, Gaspar Fernández  de León fue toda   una institución en el periodismo local y un hombre de grato recuerdo para quienes lo conocieron. En 1911 es nombrado corresponsal del “Diario de Cádiz”; en 1935 Hijo Predilecto de San Fernando, y en 1959 recibe la Medalla al Mérito en el Trabajo.



Gabriel González Camoyano (1893-1967)

Nació en San Fernando. Escribiente de Marina y profesor en la Politecnia, colegio del que fue fundador. Colaboró en varios diarios y revistas de poesía. La Real Academia San Romualdo de San Fernando editó con motivo del centenario de su nacimiento una muestra de su poesía, tal como una Antología poética.  Por su año de nacimiento, González Camoyano debería estar vinculado a la Generación del 27, pero su aislamiento lo retuvo en una poesía  entre el realismo decimonónico y la musa popular andaluza.

Juan Manuel Oneto Prián (1909-1983)

Nacido en San Fernando. Funcionario civil del Cuerpo General de la  administración Militar, con destino en la Capitanía General de la Zona Marítima del Estrecho.
Obras editadas: El desierto iluminado y calidoscopio, ambos libros   entre   la poesía y la prosa poética.



Quintín Dobarganes Merodio (1913-2004)

Natural de Cabanzón (Santander) y residente en San Fernando desde 1933. Comandante de Marina, periodista y escritor. Corresponsal de Diario de Cádiz durante 36 años. Varios libros publicados e infinidad de artículos en prensa y revistas. Miembro de la Academia de San Romualdo, Académico de la Historia de Cartagena de Indias y otras. Publicó en "Arena y Cal" desde 1995, pero se ha de mencionar especialmente su libro De galopín a académico.



Francisco Montero Galvache (1917-1999)

Nació en San Fernando, de familia de marinos. Licenciado en Filosofía y Letras por la Facultad sevillana. Colaborador, desde muy joven, de prensa nacional y extranjera; fue director de los diarios "Ayer" de Jerez y "Lucha" de Teruel; premio nacional de Periodismo en 1943, siendo durante muchos años colaborador de "ABC", de cuya edición sevillana fue delegado en Jerez hasta su jubilación. Estaba considerado como el creador del pregón de semana santa. Algunas obras suyas son: Huerto Cerrado en El mar está solo (finalista del Premio Nadal). Las manos también lloran (finalista del Premio Planeta).



Alberto Orte Lledó (1919-2011)

Nació en Melilla. Fue Almirante Director del Real Observatorio, entre los años 1977 y 1985. Poseyó los títulos de Académico Correspondiente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de Número de la de San Romualdo, de San Fernando, Académico de Honor de la Real Academia Hispano Americana y Medalla de Oro del Instituto de Academias de Andalucía. Versos de ocasión y Retrospectivas y otros poemas, fueron sus dos publicaciones de género literario.
 
    
José María Blanca Carlier (1919-2002)

Nacido en San Fernando. Abogado. Funcionario técnico del Banco de España. Perito Mercantil y Graduado Social. Académico de la de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes y vocal del Museo Naval de la Escuela de Suboficiales. Tiene publicado un libro: La Marina en Cádiz, y numerosísimos trabajos en la Revista de Marina y otras, además de artículos en prensa y revistas, como, por ejemplo, “Arena y Cal”, editada en San Fernando bajo la dirección de Alfonso Estudillo Calderón.


Ramón O´Dogherty Sánchez (1919-2011)

  
Fue médico analista. Académico de honor de la Real Academia de San  Romualdo. Caballero Hospitalario de San Juan Bautista. Académico de Honor de la Real Academia de Palma de Mallorca. Colaboró en revistas médicas, así como también en las revistas literarias de La Isla como Erithia,  Arena y Cal y Pléyade. 

 
Juan José García Sánchez (1919-2003)

Nacido en San Fernando. Escribiente de Marina. Poeta de estilo clásico que colaboró en publicaciones locales como en el boletín "ISLA" y en diversos boletines cofradieros, siempre fiel a su opción de manejo de las formas clásicas, en especial el romance y el soneto. Escribió Romances blancos y Romances azules, que han quedado inéditos. Perteneció a la Real Academia San Romualdo.





María Felisa Sánchez García (1922-2004)

Nacida en San Fernando. Maestra nacional. Publicó poemas en revistas locales y de la provincia. Obtuvo el Premio de Cuentos Puente Zuazo. Perteneció a la Real Academia de San Romualdo y a la Tertulia Río Arillo de Letras y Artes y fue también pregonera de la semana santa isleña. Una muestra de su poesía está recogida en el libro Luces y sombras. Colaboró en la revista literaria "áMBITO", de la tertulia isleña del mismo nombre, así como en "PLéYADE", de la tertulia Río Arillo de Letras y Artes de San Fernando -Cádiz-.
 


Miguel Valverde Espín (1922-?)

Isleño. Autor de humerosos artículos sobre la guerra civil española y otros de temas históricos contemporáneos publicados en la Revista Literaria y Cultural Divulgativa Arena y Cal.



Inocencio Jiménez Ponce (1922-1993)

Nacido y fallecido en San Fernando (Cádiz) Fue funcionario del Ayuntamiento (Inspección de Obras). Autor de sonetos y romances, además de otros metros. 
Fue también pregonero de la Virgen del Buen Fin, de la cofradía del Prendimiento de  San Fernando.
  Poemas suyos han sido subidos a Internet por su sobrina María José  Solano Jiménez, bajo el título de “Mecedora de coplas”.



Luis Berenguer (1923-1979)

Nació en El Ferrol, pero vivió casi toda  vida en San Fernando (Cádiz). Estudió en la Escuela Naval de Marín, saliendo de ella como alférez de fragata, y posteriormente estudió Ingeniería de Armas Navales en la escuela correspondiente, y a cuyo cuerpo perteneció. Tuvo destinos en cuarteles navales como Ferrol,  La Algora, Marín, La Carraca y San Fernando, pasando gran parte de su vida en este último.  Escribió seis novelas: El mundo de Juan LobónMarea escorada, Leña  verde, Sotavento  La noche de Catalina Virgen y Tamatea.
Su obra El mundo de Juan Lobón, publicada en 1968, ganó el premio de la Crítica de ese año, y mereció una lujosa y exitosa serie de Televisión Española, que contaba la vida del furtivo que da nombre al título.  
  

José Casado Montado (1923-1994)

Nacido en San Fernando. Radiotelegrafista naval. Obra publicada: Látigo, látigo atrás, Historia de un malnacido, Cartas de un malnacido, Relatos de un malnacido, El globo de Tabarca y Trigo tronzado.






José González Barba (1926-2002)

Nacido en San Fernando. Funcionario contable de Marina. Fue también el primer gerente de la Fundación de Cultura de San Fernando desde 1973 a 1992, colaborador del semanario "Mirador de San Fernando" y destacado animador de la cultura de su ciudad. Fue Premio de Cuentos Puente Zuazo. 


Joaquín Quijano Párraga (1927-2012)
Nacido en San Fernando. Fotógrafo de Marina. Pertenece a una saga familiar de dedicación a la fotografía muy famosa en su ciudad natal. El Archivo Quijano es de una riqueza inestimable. Gracias a él los isleños conocemos cómo fue la Isla un siglo atrás. Gran parte de ese archivo está en un voluminoso libro: San Fernando. Evocación de un siglo, editado por Grupo Publicaciones del Sur (1998). 




Germán Caos Roldán (1928-1997)

Nacido en San Fernando. Empleado administrativo de la Constructora. Narrador premiado en varias ocasiones y colaborador de "Mirador de San Fernando" y "San Fernando Información" con artículos de opinión. Fue Premio Cuentos Puente Zuazo y académico de la Real Academia San Romualdo. Durante muchos años fue el director de una publicación mensual titulada "ISLA", Boletín de de la Sociedad de Fomento de San Fernando, editado a expensas de dicha sociedad. donde recogía todo lo acontecido cultural y artísticamente en la ciudad; además, insertaba trabajos de colaboradores, entre ellos jóvenes que se iniciaban en la escritura literaria.  Publicaciones del Sur le editó una selección de su obra en Antología (1995), con narraciones, artículos y poemas.


  Enrique Carmona Oyonarte (1929-2009)

Jienense de nacimiento, pero isleño de adopción, colaboró en la prensa isleña, así como fue autor de poemas y artículos.  Obtuvo el premio Puente Zuazo. Fue miembro de la Tertulia Río Arillo y colaborasdor de la revista Arena y Cal.



Manuel Pérez-Casaux Martínez (1929-2015)

Nace en El Puerto de Santa María y fallece en San Fernando, donde  vivió   desde 1993. Licenciado en Filología germánica, ejerció como traductor. En principio, sus obras se inscriben en el género teatral, en el que destaca con premios importantes. También escribió narraciones y cortas y poemarios, obteniendo en ambos géneros numerosos premios significativos.  Fue miembro de la Real Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes, así como miembro fundador de la Tertulia Río Arillo de Letras y Artes, ambas de San Fernando (Cádiz).
Su primera pieza teatral "La cena de los camareros" enmarcada en el llamado "Teatro del Absurdo" fue el inicio de una serie de piezas de esa tendencia. Mas a partir de "Historia de la divertida ciudad de Caribdis", estrenada en el Festival de Teatro de Sitges en 1969 y emitida por Televisión Española en 1976.


Sus obras acaban por seguir una trayectoria más comprometida, adscrita ya a una estética de corte brechtiano. Entre éstas cabría citar: "La familia de Carlos IV" (Premio de Sitges, 1973), "La curiosa invención de la escuela de plañidores" (Premio Ciudad de Alcoy, 1976), entre otras; últimamente pone en escena"Las Cortes de la Isla de León", estrenada por el Grupo Odisea Teatro, en el Real Teatro de las Cortes, 1999).
A su vez fue merecedor de la Medalla del Día de la Provincia de Cádiz a las personas e instituciones que por su trayectoria vital han sido merecedoras de ellas al buen criterio de la Corporación Provincial, en 2013.



Salvador Aleu Zuazo (1929-2010) 

Nacido en San Fernando.Flamencólogo y pintor. Fundador de la Tertulia Flamenca de  la Isla. Escribió libros dedicados a cantaores de la Isla de San  Fernando, tales como Flamencos de La Isla en el recuerdo y El Chato de La Isla entre la vida y el cante, una biografía del cantaor José Llerena.






Fernando Miranda Contreras (1930-2012)

Nacido en San Fernando. Funcionario administrativo de Marina. Reportero deportivo de "Diario de Cádiz" en San Fernando. Después fue fundador del semanario "Mirador de San Fernando" (1965-1988), en el que vertía emanalmente su artículo de redactor jefe.
  


Julián Blasco Moyano  (1930-1995)

Aunque nacido en Villanueva del Duque (Córdoba), se estableció desde la edad del servicio militar en San Fernando, donde fue tipógrafo de Marina. Narrador con premios nacionales como el finalisra en La Hucha de Oro. Fue Premio de Cuentos Puente Zuazo. Colaborador de "Mirador de San Fernando" y en San Fernando Información. Fundó la revista literaria "Erythia" (1979-1981) y una publicación de cuadernos, a modo de separatas, para poesía y narraciones.








Soledad Lozano Cumbreras  (1930-2014)

Nacida en San Fernando. Fue miembro de la Tertulia Arillo de Letras y Artes en su primera etapa y colaboró en la revista "Arena y Cal", primero en su edición de papel y después en edición digital, con artículos y poemas. Editó varios libros de   poemas, tales como Ofrenda, Mi refugio, Enamorada del Amor…

 

 




María Amparo Gordillo de Celis (1933-2001)

Nacida en San Fernando. Maestra nacional. Su obra fue recogida póstumamente en Cosas de Amparo (2011). Obtuvo el Premio de Cuentos Puente Zuazo. Colaboró durante algunos años con artículos sobre cine en el semanario "Mirador de San Fernando". 


 




Antonio González Muñoz (1936-2000)

Nacido en San Fernando. Fue maestro nacional y desde muy joven tuvo inquietudes literarias que se concretaron en la iniciativa de la Colección Dos amigos, fundada con Germán Caos R.,  sufragada por el ayuntamiento de San Fernando en 1964. En ella editó su relato El  idolo. En Conil de la Frontera fundó la Librería y editorial La Cañaílla, que durante algunos años regentó hasta su traslado profesional a Cádiz. El que suscribe estas líneas entró en el mundo de la lectura de la poesía gracias a su generosa biblioteca, cuando Antonio, de soltero aún, vivía en la isleña calle Velázquez.



Florencio Collantes Pérez (1940-2014)

Nacido y fallecido en San Fernando. Fue autor de un curioso y celebrado  Dicccionario cofrade de La Isla, obra de gran éxito en el mundo cofradiero.




José María Hurtado Egea (1943-2008)

Funcionario del ayuntamiento local. Reseñista gráfico de la ciudad, a la que amó por medio de sus investigaciones históricas. Colaboró en "Mirador de San Fernando" y en "Diario de Cádiz". Editó cuatro libros con fotografías comentadas de épocas y lugares desaparecidos de la ciudad de San Fernando. Obras publicadas: Casos, casas y plazas de San Fernando, Cosas de mi pueblo, Efemérides ilustradas de San Fernando, La salina de San Vicente.

 
 
Calle Rosario en los años 30


Gabriel Romero Romero (1944-2006)

Nacido en San Fernando. Delineante de Bazán. Poeta colaborador en revistas locales y autor de los siguientes libros: La música callada, La Isla y sus monumentos y Poemas a Santa Teresa del Niño Jesús. Fue miembro de la Tertulia Río Arillo de Letras y Artes. 




Jaime Aragón Gómez  (1945-2014)

Nacido en San Fernando. Doctor en Historia. Colaboró con el Ayuntamiento isleño a la hora de la reapertura del Teatro de Las Cortes, fue un gran amante de las artes escénicas y en concreto del teatro, donde también actuó con el grupo de teatro Odisea, al que pertenecía.
Su labor literaria sobre la Guerra de la Independencia ha sido muy profusa, habiendo publicado libros como Conil durante la ocupación francesa, Los dos tomos de La vida cotidiana durante la Guerra de la Independencia en la provincia de Cádiz, editada por la Diputación Provincial, y una larga edición de trabajos que han dado la valía de este doctor en historia y  profesor de Historia y Geografía. También ha publicado la novela Vientos de guerra, aires de libertad. 

   

Ignacio Bustamante Morejón (1953-2013)

Nacido en San Fernando. Funcionario del ayuntamiento. Aunque no es escritor en el sentido que destacamos aquí, su inclusión se debe a ser autor de pregones de semana santa que contienen un valor costumbrista muy notable. Su pregón oficial de la semana santa de La Isla (1987) lo consagró como un retratista de lugares y detalles de un pintoresco valor connotativo, que le proporcionaron un gran respeto entre los cofrades más exigentes, hasta tal punto que se pidió y se llevó a cabo su publicación. Falleció en el desgraciado accidente de tren de junio de 2013, camino de Santiago de Compostela.

 

Revista literaria publicada en San Fernando (Cádiz)
en los años 20
 

APÉNDICE DE LA MEMORIA

UN POEMA, UN POETA

               Título: COMO MANDA EL USO

Es una estancia noble, perfumada;
con ricos muebles que el imperio impuso,
los tapices de Persia y alfombrada
cual manda el dueño, como manda el uso.

Una mesa de cedro es recipiente
de una lámpara antigua de Lucena
cuya roja pantalla impertinente,
torna en color de sangre aquella escena.

A favor de la luz que reverbera,
una dama, más bella que un ensueño
con curvas incitantes de hechicera
escribe a prisa con nervioso ceño.

Tan abstraída está que no percibe
el cauteloso paso del anciano
de noble porte, pues la dama escribe
sin dar reposo a su preciosa mano.

Silencioso aquel hombre, no respira
del pecho los latidos conteniendo:
se acerca aún más, y con espanto mira
lo que aquella sirera (sic) está escribiendo.

¡Adúltera!, le dice. Ella espantada,
quiere erguirse, romper la prueba escrita;
es inútil: un arma despiadada
puso fin a la adúltera maldita.

Márchase el hombre sin que nadie intente
cortar su paso o remediar su pena;
y allá quedó la luz irreverente
dando color de sangre a una azucena.

Sangre y luz se mezclaron de tal suerte
que unidos van para fingir la glosa
de dar a un cuerpo herido por la muerte
los colores bermejos de una rosa.

Era una estancia noble del imperio
con ricos muebles que el imperio impuso,
donde quedó enterrado un adulterio
cual manda el dueño, como impone el uso.

                       José Domínguez Bridoux


El doctor Juan García-Cubillana, compañero de la Academia de San Romualdo de San Fernando -Cádiz- y amigo, me mostró en una revista con nombre “San Fernando Artístico”, publicada probablemente en 1923, este poema de un autor desconocido hoy en nuestra ciudad.

Pero ¿quién fue José Domínguez Bridoux?


Tecleamos en internet y encontramos la siguiente información:Victorina Bridoux {Manchester, 1835 - Santa Cruz de Tenerife, 1862} Victorina Bridoux y Mazzini de Domínguez nació en Manchester el 9 de abril de 1835. Hija de Carlos Honoré Bridoux y Lefêbre, de París, comerciante al por mayor, y de Angela Mazzini, nacida en Cádiz, poetisa hermana del presbítero Antonio Mazzini y prima segunda del general José Mazzini. A los tres años, huérfana de padre, llega a Cádiz con su madre, que se coloca como profesora de inglés, francés e italiano en el colegio de Religiosas Irlandesas de Gibraltar. Allí estudió Victorina hasta los trece años, siempre con salud delicada. Luego volvió a Cádiz, y fue junto a su madre a Sevilla y Santa Cruz. Olvidó la música y los idiomas, en Tenerife dio funciones benéficas de declamación en el teatro de Santa Cruz. Se casó el 15 de enero de 1855 con el capitán graduado de infantería Gregorio Domínguez de Castro. Al fallecer a los 27 años por la fiebre amarilla dejó un libro publicado, tres novelas sin terminar y cuatro hijos entre seis años y ocho meses. Un dato concreto nos dice que nació en 1935 y falleció en 1862. Su último hijo, Leopoldo nació en el mismo 1862.Aventuremos una probable cronología al poeta comprendida entre los años 1860 y 1924, un año después de la aparición del poema en la revista, por poner un ejemplo; pero sin que eso sea ni siquiera aproximado, ya que no sabemos la edad que tendría en el año de  su fallecimiento. Pero es cierto que debió de escribir mucho más, puesto que la corrección de sus versos hace suponer una evidente desenvoltura en el quehacer poético.
Obras de Victoria Bridoux:
Lágrimas y flores. Producciones literarias. Santa Cruz de Tenerife: Salvador Vidal, 1862. El bálsamo de las penas. Madrid: F. Escámez, 1863. Amparo. Zaragoza: Casañal y Cª, 1890. El secreto de la hermosura. Zaragoza: Casañal y Cª, 1890.

Hemos hallado otras fuentes, pero éstas no añaden nada a lo que ya se ha expuesto. Deduzcamos, pues, de lo dicho que si ella falleció a los 27 años, José Domínguez Bridoux, presuntamente su hijo, debió nacer al poco tiempo del matrimonio, o sea, a finales de los cincuenta. Casada con un militar, como hemos visto, quizás residió en la Isla de San Fernando; o bien pudo José, su hijo y autor del poema, ser militar de profesión. En mis conversaciones con el poeta isleño don Gabriel González Camoyano (1893-1967), también vinculado profesionalmente a la Marina, nunca lo mencionó, así como sí lo hizo del poeta y médico gaditano y residente en la Isla Servando Camúñez (1854-1936), a quien consideraba su maestro. Camúñez, como ya dije en el artículo dedicado a él en “San Fernando Información” hace varios años, fue un poeta de un realismo tardío de fin del siglo XIX, con todos los ingredientes temáticos consabidos, o sea, al estilo de Zorrilla, Campoamor, Núñez de Arce, Federico Balart, Manuel del Palacio...

El poema que nos ocupa ahora aparece en 1923, pero pudo haber sido compuesto muchos años antes. De hecho, los poetas que escribían entonces en La Isla no iban, por influjo de tendencia, más allá de los poetas románticos y realistas, sin el más mínimo asomo de la influencia imperante del Modernismo.

El estilo es de un cuño realista decimonónico, en la línea de muchos autores de entonces, como ya hemos dicho, por ejemplo, Campoamor, que era respetado e imitado, hasta tal punto que en su primera visita que hizo Rubén Darío a España (1992) le dedicó una décima en la que le manifestaba su admiración.

El poema expuesto está escrito en estrofas de serventesios. Recuérdese que el serventesio es una estrofa compuesta de cuatro versos de arte mayor, generalmente endecasílabos, de rima consonante y alterna (ABAB). Aclaración: “sirera” puede contener una errata y lo real y correcto puede ser sirena.


Quedamos a la espera de que quien pueda añadir más información, me la dé, o si la encuentro fuera de lo que ya he procurado, ayude a completar datos sobre este poeta desconocido en la tierra donde se le publicó este poema, que considero notable, a pesar de que cuando se da a la luz, ya es retrospectivo, aunque no sabemos si fue escrito muchos años antes.






Revista publicada en San Fernando, años 20



DOS POETAS DESCONOCIDOS EN LA ISLA DE SAN FERNANDO:

A UNA BELDAD
(Becqueriana) 

Volverán los rigores del invierno
al mundo con sus sombras a enlutar,
a cubrirse otra vez de blancas nieve
las áridas montañas volverán.
Mas las horas tranquilas que a tu lado
contemplabas tu rostro con afán,
mirándose en las niñas de tus ojos,
¡esas no volverán!
Volverán a caer las mustias hojas
al impulso feroz del huracán,
volverán los espacios del relámpago
con su siniestra luz a iluminar.
Mas las noches aquellas en que el alma
se extasiaba mirando tu beldad
y latía de amor mi amante pecho,
¡esas no volverán!

H. Amezúa Anoro
De la revista “Vida moderna”,
Septiembre 1929



 

Calle Real abajo. Archivo Quijano



Sin Título
 
Cual vanos edificios
que al viento desafían,
sin el menor cimiento,
sin el menor sostén;
son las obras humanos
sin providencia y guía,
sin el apoyo excelso
de la fecunda fé.
jgué sabe de sí mismo
el ser que Dios creó?
de rara solución;
el presente, preñado
de mil contrariedades,
y tu destino, arcano
que miras con horror.
La tierra que sus plantas
hollara confiado,
los mares poderosos
que se atrevió a surcar;
¿qué son sino misterios,
qué son sino las pruebas
que todo es un secreto
para el hombre mortal?

Hoy labras dulce nido,
que amante lo destinas
para el hogar querido
de tu feliz mujer;
y al más ligero impulso
del aquilón furioso,
ruinas, llanto y luto,
fué tu ilusión de ayer.
Si pobres y desnudos
nacemos los mortales,
y ciegos a este mundo
venimos al nacer;
si tiernos nos valemos
de próvidos cuidados,
si el llanto es nuestro verbo,
y débil nuestro pie.
Los vastos luminares
que largos derroteros
describen tan constantes
por el espacio azul;
¿no son altas cuestiones
que ignoran los humanos?
¿No dicen que es muy pobre
de la ciencia la luz?
Los padres y los hijos;
la calma seductora;
los días bendecidos,
de amor y de placer;
la amistad más estrecha;
Ios caros intereses;
verás hechos pavesas,
verás desparecer.
¿A qué, loca soberbio?
¿A qué, tan necio orgullo?
¿A qué, engreída ciencia,
de abstracto galardón?
¿En dónde está la fuerza
del hombre vanidoso?
¿En dónde está el dominio
que tanto imaginó?
Si el arte consideras,
conceptos elevados,
magníficas ideas
te logra despertar;
mas iayl si insano aliento
te lleva de la mano,
si buscas en el cieno
belleza natural.
Cual vanos edificios
que al viento desafían,
sin el menor cimiento,
sin el menor sostén;
son las obras humanas
sin providencia y guía,
sin el apoyo excelso
de la fecunda fe.
Mirad de nuestro cuerpo
el grande mecanismo;
buscad de la materia
la ignota formación;
la vida es un arcano,
el alma es un problema...
De tu misma existencia
ignoras tanto el giro,
que tu ayer es problema.

Narciso Cayetano y Ojeda.

De la revista “IRIS”, 1914






  LA  VOZ

  Todo  era   bello  en la  gentil  Aurora
  su frente  sonrosada,  blanco  el  cuello,
  en sus pupilas divinal  destello,
  en su rostro la  grana  seductora,

  en  su boca  sonrisa   encantadora,
  brillantez oo negrura  en   su   cabello
  y en  su   cuerpo   andar  el  noble  sello
  y  de  la  fina  hermosura  que  enamora.


  Necios  amantes,  cual  falderos  perros,
  la  seguian  sin  tregua  ni  descanso
  o corrían, como locos por los  cerros


  del  remanso. ,. Mas, ¡negro  desengaño!
  huyeron  con   platillos  y  cencerros,
  de  Aurora al escuchar  la  voz de ganso.


Narciso  Cayetano   Ojeda.
I9I4 .Agosto
Revista IRIS







Ayuntamiento de San Fernando. Principios del siglo XX









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