domingo, 20 de enero de 2019

POESÍA VANGUARDISTA



  LLUVIA GENEROSA


Carcajada de nubes
crótalos de las aguas
metralla de abalorios
galopes de corrientes
telar de hilos acuosos

que es criba de terrones
que es gozo en la sequía
que es fiesta en los sembrados
que es sangre de barbechos
que es ubre de las vegas

para paz del labriego
para preñar los campos
para alzar la cosecha
para amansar el hambre
para encender la vida

Riña de nubarrones
que acuchilla la greda
para cráter de frutos.

                              
  
                                 OFRENDA

L  o  s   d   i   f  u  n   t   o   s

               d

            
e  n  c  i  e  n  e   n

l
e i
d        l
n              l
a                   a
c                      s
e  n  l a  m e m o  r  i  a

d e l o s v i v o s




GRAMÁTICA EBRIA




Palangras que recogen peces del pensamienso
Vosorras no seréis como vuestras hermazos
oxidajas que estáis por un consumo abadas
ramesas del ahora torpas publiciteras
sólo merecemaras de un asilo puédotico
otras catas de citas donde rasas rampáis
por un renacimienco que os laven la lenguato
falabras maretripas inmundas ninfolices



De POESÍA, FILÓN DE LA PALABRA
(EDITORIAL FANES, 2017)

DOS POEMAS DE PROSTITUTAS





              

                                 PIEL EN SUBASTA

       (HISTORIA DE UNA PROSTITUTA QUE TUVO UN FIN FELIZ)

 

 

 

                               

                     Antes de poner cerca yo a tus solos ejidos,
curioso merodeo de tus inmediaciones,
feria de los perfumes coreando a tu rimmel,
vapor como sahumerio del aseo de urgencia,
propiedad sin vallado, demarcación baldía,
periferia en que gozan sensoriales viajeros,
fuiste campo a través de todas las pasiones,
anchuroso derrubio donde el viento revuelve
los cascotes y el polvo que lloran otros días
mejores en que fueron fachada deslumbrante,
siempre el amor rondando tus oscuros suburbios,
cuneta de descanso para los peregrinos,
emoción tan manida como prefabricada,
guiño cuyo destello esconde una tormenta,
jarrón roto al que huye habitarlo una flor,
güisqui donde un lamento desganado agoniza
bajo la enana luz de un locuaz cigarrillo,
bengala de alegría que se pierde en la noche
apagada con rúbrica de instantáneo espejismo,
y quedan cicatrices de una oculta tristeza
que maquilla el carmín de forzadas sonrisas,
cortesana sin atrio de venal palacete,
Friné venida a menos por la erosión del uso,
revés de ingenuo verso para quienes desprecian
en su boca el candor de unas tiernas palabras,
cuando, en verdad, debajo de su rictus servil
se desgarra un poema de fangosa ternura.

Para ti no hay metáforas que tu encanto recubran,
palabras para esposas al filo de almohadas,
susurros al oído colgando unos pendientes
de amor que brillan más que si fuesen de oro,
ornamento, ataujía de manos primorosas,
sino la garra muda de un buitre pasajero
que extiende tu colonia cual velo de perfume
como la yerbabuena con su aroma redime
la cocina que muerden agresivos olores ,
pujante animadora de una juerga estallante
para que no se oiga bramar tu mar de llanto
mordido por tus dientes que desgarran dobleces
y trituran con rabia hipócritas decencias,
humo de escepticismo que ahoga a los sinceros,
fonda húmeda para transeúntes con prisa,
apeadero brevísimo para turbios jinetes,
reverso de inocencia donde hinca sus dientes
la realidad del día desprovista de máscaras
evocando, a lo lejos, su virginal diamante
perdido en socavones de un brumoso naufragio,
pomo sucio de puerta de las curiosidades,
fogata en el camino para los nocherniegos,
hucha para limosna de una artera caricia,
prenda de tenderete tan sobada por manos,
que nadie se la lleva y la arrumba el desorden;
pecera en que se teme la mentira nos muerda,
incluso cuando llora la verdad malherida,
incluso cuando canta la emoción maquillada;
guitarra solamente para estruendo de fiesta
donde la borrachera vomita sus historias,
copa donde bebían anónimos los labios,
desencanto que oculta el humo de un canuto,
lodazal donde gime el honor desvaído,
zarza de mala suerte que sangra maldiciones,
                       tierra de amor sedienta condenada a sequía,
manzano donde todos arrancaban su poma
y al  olvido tiraban la entristecida piel,
tentempié que golpean unas manazas ebrias
si el placer que promete es cauce entorpecido,
opacidad que nubla comprometidas arras,
libro negro que cela los prohibidos renglones,
                       cara oculta y doliente de una luna que ríe,
disimulado asco del condón maloliente,
columna de nupcial promesa derribada,
barca que nunca acaba de cumplir su deriva,
mercancía en que llora en su envés las monedas,
nombre con resonancia y praxis de utensilio,
yermo interior cercado de oscuras soledades,
corazón que la gente vacío se imagina
pero está a reventar de secretos oscuros,
de historias de una infancia de cruel zarandeo,
púas en el recuerdo de momentos hirientes,
                       de un hogar en que puso el desamor sus manos
deformadas, tiznadas del hambre y sus miserias
y una guerra de bocas, tempestades de insultos.


                      Mas hoy eres almena de guardia de tu casa,
desplegado velamen para que el viento empuje
en la mar de la calle proclamando tu rumbo,
proclamando en las tiendas, en las plazas, los cines
que tú eres el revés de aquella que te hicieron
dedos modeladores de oscuros infortunios,
brújula que sonríe porque sabe su norte,
marinero en la cofa que ya tierra ha avistado
para hincar en la playa tu pendón de pareja,
palo mayor del barco que os llevará a ese puerto
de los cordajes mutuos, de las velas recíprocas
donde echaréis el ancla de la felicidad.

Finalista en el Premio de Poesía “Antonia Pérez Alegre” 2006
recogido en el volumen de ese año.


                
ORACIÓN NO FÚNEBRE PARA UN CUERPO DESAHABITADO

          


              Desocupas tu cuerpo de consum
                    dejándolo al olvido de un andén
de los muchos silencios de la vida,
tú, que hiciste un mercado de tus ojos,
feria con los racimos de tus senos,
del pubis la diana de apetitos
y de tu cama, yunta de trabajo,
un breve paraíso de alquiler.
           

Llevabas como un terco palimpsesto  
el recuerdo sangrándote de infancia
violada en un rincón de turbulencia
por manos como garfios endulzados
bajo un señuelo, fronda del engaño.


    
Asumiste con férula de sino
el pasado tal como una divisa
en el cuello mortal de tu memoria,
y enarbolaste a un viento de infortunio
la sonrisa con miel profesional
y palabras marcadas por el uso
con disimulo de un hedor de penas,
el abrazo de elástica costumbre,
la exhibición artera de un tesoro
que iba expoliando el azadón del tiempo,
modesta fonda de aire provinciano
para viajeros de pasión con prisa,
peregrinos por rutas de su hastío,
tratantes de manidas circunstancias,
sedientos de algún ocio pasajero
que abrevan en tus aguas de miseria
un sorbo de volátiles respiros
que escupen luego, ahítos de desidia
(menos yo, que dejé sobre tu tedio,
además del billete, unas palabras
que te dieron calor por un instante,
que tu quisiste retener con ruegos
en el mudo pretil de tu mirada).

El humo del tabaco fue aureola
a tu heroísmo de engarzar clientes,
y la copa, el fervor del incensario,
mientras pensabas en tu hijo, puente
para salvar los ríos del suicidio,
heroína en desvanes de epopeya,
mártir de un santoral sin bendiciones.
              carne para el festejo de un momento
desahuciada de un techo de ilusiones...



Hoy, que no vives en tu cuerpo y yerras
por cielos de una ausencia indiferente,
dejas la huella de un revés que sólo
se entiende entre los pliegues no estudiados
todavía de Vidas ejemplares.




        Premio Juan Ortiz del Barco del Círculo de Artes y Oficios de San Fernando -Cádiz-, editado en cuaderno (2009)

VIEJAS ANTOLOGÍAS






 

UN SIGLO DE POESÍA

EDITORIAL EL HOGAR Y LA MODA -1926 -


Hace más de cincuenta años, una mañana, a los pies de los escalones del edificio de  Correos de Cádiz, sobre una extensa manta, en uno de los montoncillos de libros a la venta a precios irrisorios de entonces, me encontré con un libro que después para mí fue una delicia. El nombre del librero de estos libros de ocasión  se llamaba Juan Ortega; lo supe en otra ocasión que estuve junto a su puesto efímero en esa popularísima Plaza de las Flores, con el mercado hacia el fondo.

En ese libro conocí a poetas que no figuraban en las antologías más o menos al uso ni en las antologías que presumían de oficiales. Algunos de ellos tan desconocidos que, con el paso de los años y ya con el internet delante en su servicio de búsqueda, no aparecen como existentes en sus épocas respectivas. Al lado de poetas de indiscutible solvencia literaria, están esos otros hermanos menores, o bien pajes que conducen el caballo ricamente enjaezado de los caballeros con sonora nombradía en el palenque de la batalla literaria.

Unos pocos, muy pocos, han sido subidos a Google por una fundación cultural o bien por la delegación de cultura del ayuntamiento del pueblo o ciudad de ese poeta que no conocíamos por su nombre en los libros de Literatura.

¿Cuánto me costó el libro, que carecía de tapas, por cierto?, se preguntará el lector. 
1 peseta con cincuenta céntimos. Hoy se anuncia en internet su venta por 24 euros.

La portada que figura arriba la he encontrado en internet, preciosa para mi gusto.

Esos poetas desconocidos fueron salvados del naufragio de la indiferencia por un antólogo de buena voluntad. Gracias a él hoy vegetan en una isla de poetas que luchan por no desaparecer del todo en la niebla del olvido.

¿PARA QUÉ ESCRIBIR UNA NOVELA?




Una novela es una historia que se desarrolla en la realidad de cada día. Una historia de gente tanto de a pie como de personas cultas, adineradas o no. Este protagonismo de las trivialidades de la gente y de su día a día pudiese haber surgido como una oposición a la poesía aristocrática, épica en principio y luego de rasgos líricos juntamente con el advenimiento de la burguesía. Dejémoslo en una explicación ligera y aproximada.

En ella se especula sobre la condición humana: sus defectos y valores. ¿De qué parte se pone el autor?

 A la larga, la novela puede llegar a ser novela de tesis; o sea, que se llega a una conclusión. También se puede dejar en tablas.

Ahora bien, en la novela se dibujan caracteres, lugares para situar histórica y socialmente al lector.

La trama es un conflicto sacado de la realidad, nunca producto de la imaginación de un poeta en su torre de marfil, aunque no hemos de rechazar la novela lírica, pero la esencia de la novela será siempre el triunfo  de la experiencia sobre la fantasía, si tomamos El Quijote como punto de partida de la novela moderna. El novelista se propone desnudar de prejuicios a sus protagonistas y los presenta como son humanamente. El espíritu burgués contra el espíritu épico. La realidad con sus minucias cotidianas contra el ideal con sus ansias de proezas. Antes que en Cervantes, tenemos cómo luchan en La Celestina las dos clases sociales: la de Calixto y Melibea y la de Celestina y sus prostitutas. No se olvide que estamos en la baja edad media, de la que Johan Huizinga nos da abundante información en su famosa obra, en la que observamos la descomposición de una clase y el auge de otra. 

¿Debe tener argumento una novela? ¿Se puede escribir una novela donde no haya acción y todo sea un discurso reflexivo desde una posición inmóvil en la acción y en las ideas?

A estas preguntas solamente puede darles respuesta un auténtico narrador. Ahora bien, el tema y el estilo pueden atraer por igual o separadamente a los lectores. Yo me limito a decir que el éxito. pues, está en esa atracción que hace a una novela estar en el candelero de la popularidad mucho tiempo.

Por otra parte, diríamos que la literatura es el arte de seducir con la palabra y convencer con el tema.

sábado, 19 de enero de 2019

SINOPSIS DE VETE A MADRID, NOVELA DE PRÓXIMA APARICIÓN






Sinopsis de Vete a Madrid



El despertar de un adolescente a la poesía dentro de un ambiente poco favorable para su promoción literaria, ayudándose con una disciplina autodidacta en el bachillerato, si bien, por pura casualidad, empieza a tener relación con unos cuantos vecinos que le irán acrisolando su vocación sin excluir los riesgos de una pérdida de la inocencia poética a favor de un enriquecimiento intelectual que a él se le antoja peligroso. El plano de una cultura superior se yuxtapone sobre un plano de ingenuidad y costumbrismo.

Vete a Madrid es la primera novela de una serie de seis en las que el autor traza una línea biográfica desde su adolescencia a la madurez, trazo pespuntado por vivencias e ideas que jalonan un testimonio vital y literario en el contexto de una ciudad pequeña y un barrio con sus peculiaridades.



ÍNDICE

 I   Un rincón visitado por la musa
     II   Ruidos populares del barrio
    III   Poesía que quisiera tener alas
    IV   Poemas en una oficina        
     V   Entre los sentidos y el espíritu
    VI   Una fama de pocos metros
   VII   Una visita como un despertador
  VIII   Semilla de inquietudes
    IX   Una isla rodeada de libros por todas partes
      X  Monodiálogos desconcertantes
     XI   Una visita cerca del mar
     XII  Paz para una incipiente guerra interior
    XIII  Un claustro por poemas por columnas
    XIV  Un medio divino más bien heroico
    XV   Un triángulo imposible de definir
   XVI   Renovación e  incertidumbre
   XVII  Tres días de ausencia de un parnaso de trastero
  XVIII  Otro repique de “Vete a Madrid”
    XIX   Fe o poesía contra la fatalidad


       Fecha de aparición: Último trimestre del año