La saga de “MUJER AL PIE DE UN PARARRAYOS”
O EL ENCUENTRO AMOROSO DE EROTHYA Y EROTÓSOFO, QUE LLEGAN A AMARSE A PESAR DE QUE SUS MUNDOS SON DISTINTOS
Consta de:
Erothya o sonetos del amor por dentro
Erothya o la trinchera de una vida
La tesis de Erothya (novela)
Erothya o sonetos del amor por dentro (segunda edición
con una nueva versión del personaje) (inédito)
La visita del pésame y otros relatos resignados (inédito)
Erothya es el nombre de batalla de una mujer a la que las circunstancias adversas obligan a caer en un estilo de vida desgraciado para ella. Vender su cuerpo no es sino una manera de subsistir, pero la suerte quiere que en ese lugar encuentre el que será un amor que ella agradecerá desde su gozosa y acomodada liberación más, que desde un alma enamorada, caída en el desengaño a causa de un amor frustrado en sus años más primaverales.
Ya casada y en diálogo continuo con un profesor que vio en ella un filón de curiosidad por el saber libresco y sus ansias de superación, Erothya despliega una imaginación y un lenguaje que sorprende a todo el que la trata, aunque no puede evitar una visión pesimista de la vida, como cosecha de su experiencia.
Portada de Erothya o la trinchera de una vida
1. EROTHYA O VOZ DE UN DRAMA
Aquellas sus palabras cautivaron
mi iluso corazón de dieciañera.
Él hacía milicia marinera.
Nuestros pies por la playa deambularon.
Ojos y besos que me enamoraron.
Era la mar de testigo y compañera.
Fue una historia de amor que nos uniera
y nuestros besos la deletrearon.
Pero quien me dejara la semilla
de la vida en mi vientre, ¿dónde estaba?
Se fue. Aborté. Vacío. Pesadilla.
Vine a la mar. La mar me consolaba
y a ver si de mi alma me borraba
un recuerdo que ahora me acribilla.
SINOPSIS DE LA VISITA DEL PÉSAME Y OTROS
RELATOS RESIGNADOS (con esto se pone fin al ciclo
de Erothya)
De futura aparición
Cántigo Llano visita a Erothya, recientemente viuda de Erotósofo, profesor de filosofía jubilado. Cántigo le lleva unos relatos para que ella los lea cuando pueda. Ella también le muestra ensayos inéditos que ha dejado su marido, además de escritos propios con los que improvisa en la conversación.
En tales coloquios ambos interlocutores intercalan registros en los que la función poética extrema sus recursos, pero por debajo de esta exhibición estilística laten los dramas que ambos exponen en sus respectivos diálogos.



