Juan Rafael Mena

Aspectos bibliograficos pendientes de validacion.

domingo, 18 de octubre de 2026

ENTRE POETAS Y ESCRITORES

 

 

 

 


ENTRE POETAS Y ESCRITORES

 

Cuando estemos todos muertos,

un olvido gris nos cubra

y nuestros nombres se pierdan

en la memoria confusa,

entonces, en donde estemos,

nos haremos la pregunta:

¿Por qué, cuando vivos, fuimos

enemigos en la lucha

por ser más que el otro, incluso

sepultarlo en una burla?

En donde después estemos,

vengo a creerlo sin duda,

flotaremos más felices

en una aura más segura

sin guerra ya entre nosotros,

libre el alma que se busca

en lo noble que ha llevado,

alma que quiso ser justa

y aspira a ser en su cielo

aún más dichosa que nunca. 

 

REVISTA PLéYADE, número 26 

 

 

viernes, 16 de octubre de 2026

LUGARES DE MI VIDA


Sección infantil de la bibliioteca 
 


Puerta de la Casa de la Cultura y Biblioteca




                                             Esquina del Gordo y continuación hacia la izquierda, hoy desaparecida.

En las fotos que se ven hay unos lugares que me acompañan como recuerdos guardianes de  unas pequeñas dichas. Ya escribí en un pensamiento que no había mejores acompañantes  para nosotros que las mejores evocaciones que van en el cofre de nuestra memoria como se guardan celosamente unas joyas.

Estos lugares, entre otros de los que no tengo fotos, son amigos confidenciales que en la soledad  conversan con nosotros, y más aún:  nos consuelan en los males momentos que nos rozan o nos hieren con sus dagas invisibles.

Benditas imágenes que colgamos en la galería de nuestra intimidad como espejos en los que nos miramos y nos vemos artificiosamente tal y como éramos entonces.

Pasada la difícil  aduana de los ochenta años, la senectud, como un canario que se me escapara de la jaula del tiempo, se va volando  hacia ese pasado que el instinto de conservación idealiza olvidando los males momentos, que también los hubo. Así lugares y gentes queridas pasean por la avenida de un ayer arbolada de anécdotas y experiencias cuyo fruto es el gozo. Como dijo Antonio Machado: «Se canta lo que se pierde», pero se guarda en el ropero de emociones que es nuestro corazón como una valiosa prenda que nos dejaran nuestros mayores.