ENTRE POETAS Y ESCRITORES
Cuando estemos todos muertos,
un olvido gris nos cubra
y nuestros nombres se pierdan
en la memoria confusa,
entonces, en donde estemos,
nos haremos la pregunta:
¿Por qué, cuando vivos, fuimos
enemigos en la lucha
por ser más que el otro, incluso
sepultarlo en una burla?
En donde después estemos,
vengo a creerlo sin duda,
flotaremos más felices
en una aura más segura
sin guerra ya entre nosotros,
libre el alma que se busca
en lo noble que ha llevado,
alma que quiso ser justa
y aspira a ser en su cielo
aún más dichosa que nunca.
REVISTA PLéYADE, número 26





