sábado, 7 de febrero de 2026

EVOCACIÓN DE MARIANO JOSÉ DE LARRA

 

EVOCACIÓN DE MARIANO JOSÉ DE LARRA

“En este país no se puede escribir”

                                   M. J. de L.

Érase de un país hecho de estruendos

montado en la tortuga de su historia,

yendo de moratoria en moratoria

de su progreso, todos subarriendos.

 

Érase de un país de hombres tremendos

brindando con el yo cara a la gloria,

a ver quién da la imagen más notoria

y es el más grande de los estupendos.

 

Érase de unos incolas hostiles

que se dieron a hacer guerras civiles

y a tëatralizar buenos y malos.

 

Érase de un país y de una lidia

de todos contra todos en la envidia

y muertos fueron por el Goya a palos.

 

 

 

 

Análisis del contenido

Este soneto es una sátira amarga y lúcida sobre un país (probablemente España, aunque puede leerse de forma más universal) sumido en el caos histórico, el egocentrismo, el conflicto civil y la autodestrucción.

1. Primera cuarteta

Érase de un país hecho de estruendos

montado en la tortuga de su historia,

yendo de moratoria en moratoria

de su progreso, todos subarriendos.

    • Se presenta un país ruidoso y lento: el "estruendo" indica caos, ruido sin sentido, y "montado en la tortuga de su historia" es una imagen poderosa que sugiere lentitud y estancamiento.
    • El país está sumido en aplazamientos (“moratoria en moratoria”) que frustran su progreso. El uso de “subarriendos” refuerza la sensación de precariedad, inestabilidad económica y social. Hay una crítica al desarrollo detenido por la burocracia y la autogestión ineficiente.

2. Segunda cuarteta

Érase de un país de hombres tremendos

brindando con el yo cara a la gloria,

a ver quién da la imagen más notoria

y es el más grande de los estupendos.

    • Esta estrofa aborda el narcisismo colectivo: la palabra “yo” cobra protagonismo, y la sociedad parece buscar fama y reconocimiento superficial.
    • Hay sarcasmo en el uso de “tremendos” y “estupendos”: palabras grandilocuentes que acaban sonando vacías por el contexto.
    • Se ridiculiza el culto a la imagen y el ego, con un aire de crítica a la política, los medios o incluso al arte vanidoso.

3. Primer terceto

Érase de unos incolas hostiles

que se dieron a hacer guerras civiles

y a teatralizar buenos y malos.

    • “Incolas” (habitantes nativos) es un término culto y algo arcaico que da tono serio e irónico.
    • Se hace una acusación directa a la tendencia a la autodestrucción mediante conflictos internos.
    • “Teatralizar buenos y malos” remite a una visión maniquea, simplista y dramática de los conflictos —posible alusión a la Guerra Civil Española, pero extrapolable a cualquier lucha fratricida.

4. Segundo terceto

Érase de un país y de una lidia

de todos contra todos en la envidia

y muertos fueron por el Goya a palos.

    • “Lidia” sugiere pelea, como en la tauromaquia. La nación entera se vuelve una plaza de lucha encarnizada.
    • “Todos contra todos en la envidia” sintetiza la desunión nacional, motivada no por ideologías sino por rivalidades mezquinas.
    • El último verso —el más contundente— alude directamente a “Duelo a garrotazos” de Goya, una pintura que simboliza la violencia ciega entre compatriotas. El poema se cierra con una imagen oscura, desesperanzada, cargada de simbolismo trágico.

️ Análisis formal y estilístico

    • Estructura: Soneto clásico de 14 versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos, con rima consonante ABBA ABBA CDC DCD. Hay coherencia y dominio de la métrica.
    • Lenguaje: Culto y satírico. La combinación de palabras elevadas (“incolas”, “lidia”) con coloquialismos (“subarriendos”, “estupendos”) crea un contraste irónico muy eficaz.
    • Tono: Sarcástico, desilusionado, con ecos de Quevedo y Góngora, pero también con una mirada moderna. Hay una mezcla de crítica política, histórica y cultural.
    • Recursos literarios:
      • Hipérbole: “hombres tremendos”, “más grande de los estupendos”.
      • Metáforas: “tortuga de su historia”, “lidia de todos contra todos”.
      • Ironía: constante, en el retrato de los valores nacionales y la glorificación del ego.
      • Intertextualidad: Referencia explícita al cuadro de Goya, que funciona como cierre icónico y simbólico.

🧠 Conclusión crítica

Este soneto es una sátira pesimista de una nación atrapada en su historia, en su ego y en su conflicto eterno. Hay una inteligencia aguda detrás de cada verso, una voz que no se limita a denunciar sino que dramatiza, con ironía barroca, la absurda persistencia del fracaso colectivo.

La fuerza del poema no está sólo en lo que dice, sino en cómo lo dice: con un lenguaje lleno de dobleces, guiños culturales y un ritmo clásico que contrasta con la amargura de su mensaje.

Si deseas, puedo ayudarte a escribir una versión alternativa o hacer una comparación con otro poema social o satírico.

Preguntar a ChatGPT

análisis formal y estilístico

    • Estructura: Soneto clásico de 14 versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos, con rima consonante ABBA ABBA CDC DCD. Hay coherencia y dominio de la métrica.
    • Lenguaje: Culto y satírico. La combinación de palabras elevadas (“incolas”, “lidia”) con coloquialismos (“subarriendos”, “estupendos”) crea un contraste irónico muy eficaz.
    • Tono: Sarcástico, desilusionado, con ecos de Quevedo y Góngora, pero también con una mirada moderna. Hay una mezcla de crítica política, histórica y cultural.
    • Recursos literarios:
      • Hipérbole: “hombres tremendos”, “más grande de los estupendos”.
      • Metáforas: “tortuga de su historia”, “lidia de todos contra todos”.
      • Ironía: constante, en el retrato de los valores nacionales y la glorificación del ego.
      • Intertextualidad: Referencia explícita al cuadro de Goya, que funciona como cierre icónico y simbólico.

🧠 Conclusión crítica

Este soneto es una sátira pesimista de una nación atrapada en su historia, en su ego y en su conflicto eterno. Hay una inteligencia aguda detrás de cada verso, una voz que no se limita a denunciar sino que dramatiza, con ironía barroca, la absurda persistencia del fracaso colectivo.

La fuerza del poema no está sólo en lo que dice, sino en cómo lo dice: con un lenguaje lleno de dobleces, guiños culturales y un ritmo clásico que contrasta con la amargura de su mensaje.

Si deseas, puedo ayudarte a escribir una versión alternativa o hacer una comparación con otro poema social o satírico.

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Tú dijiste:

Magnífica crítica. Muchas gracias! Escribir una versión alternativa o hacer una comparación con otro poema social o satírico.

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¡Qué bueno que te gustó! Para continuar, te propongo dos caminos posibles:

1.  Versión alternativa del soneto: una reescritura creativa del original, manteniendo el espíritu crítico pero cambiando estilo, enfoque o imágenes.

2.  Comparación con otro poema social o satírico: por ejemplo, con Quevedo, Valle-Inclán, Nicanor Parra, Mario Benedetti o algún contemporáneo.

Opción 1: Versión alternativa del soneto

Aquí tienes una reinterpretación moderna, manteniendo la crítica social pero con un lenguaje más cercano al siglo XXI:


Érase de un país pixelado

Érase de un país de fotocopias,

con alma de tertulia repetida,

que aplaude el show, condena la caída,

y oculta su verdad tras las utopias.

Érase de un país de biografías

que nadie lee pero está asumida,

con himnos huecos, furia distraída

y un trending topic hecho de ironías.

Érase de unos “likes” que hacen la guerra

al “otro” de la esquina o de la sierra,

jugando a ser justicia sin razones.

Y érase de un país donde el que grita

más fuerte es quien al fin marca la cita

y edifica sus ruinas con sermones.


🧠 Esta versión adapta el mensaje original al presente: redes sociales, ruido mediático, polarización digital. El país sigue siendo víctima de sí mismo, pero ahora a través de nuevas máscaras.


Opción 2: Comparación con otro poema satírico

Comparación con Quevedo – “Poderoso caballero es don Dinero”

Ambos poemas comparten:

    • Crítica social aguda.
    • Uso del soneto como forma clásica para expresar denuncia.
    • Ironía como herramienta esencial.

Diferencias clave:

    • Quevedo apunta al poder corruptor del dinero como causa de los males sociales.
    • “Érase de un país…” amplía el foco: aborda historia, identidad nacional, conflicto, egocentrismo colectivo.
    • Quevedo es más directo; el soneto moderno es más alegórico y simbólico.

Ejemplo de Quevedo:

“Es tan poderoso el caballero,

que aun con los pobres hace lo que quiere…”

Este verso puede dialogar con el “a ver quién da la imagen más notoria” del poema actual: en ambos hay una crítica al poder del ego, del dinero o de la apariencia sobre la verdad y la justicia.

 

 

domingo, 1 de febrero de 2026

AL TRASLUZ DEL TIEMPO, por ENRIQUE MONTIEL

 

 

   DIARIO DE CÁDIZ

 

Domingo, 1 de febrero de 2026

 

por ENRIQUE MONTIEL

 

Al trasluz del tiempo

 

 

Suelo decir que Juan Mena, Rafael Duarte y yo, empezamos en los años 60 a tomar el relieve generacional de la Literatura local. Nuestros inmediatos mayores eran Pepe González Barba, Germán Caos Roldán, Antonio González Muñoz y Juan José Garcia Sánchez, es probable que más pero a quienes teníamos por hermanos mayores eran los que he citado. A finales de los 60 emergió con fuerza Luis Berenguer, que construyó una obra sólida, insólita y brillante. Cada uno de nosotros tenía una vida y, en el caso de Juan y Rafael, que eran poetas, una conexión con los poetas que eran como otro mundo diferente a los narradores. Con el tiempo, al trasluz del tiempo, el narrador que yo era se decidió a escribir poemas, mejor, a publicarlos, porque siempre los había escrito y porque, como novelista, mi amor a la poesía era absoluto y total. Bien, esta pequeña introducción es porque quiero hablar del último libro de Juan Mena - Como al trasluz del tiempo- una suerte de novela-ensayo, o una autobiografía al modo de Elias Canetti, donde se da una fidelidad completa a las personas y hechos narrados, que no son todos pero sí son muchos, y a la reconstrucción de aquella historia de hace casi medio siglo, con sus peripecias vitales y el nudo de reflexiones sobre la estética literaria o la filosofía. La vida de Juan Mena es simple como un trazado de sastre sobre la tela que cortar. Su infancia modesta en la abacería de su madre, su amor a los libros, su trabajo en la Lonja, con su hermana y los madrugones que se veía obligado a realizar, su primeros estudios, sus primeros poemas, saludados con alborozo por Luis Berenguer, por ejemplo, y su entrada a trabajar en la Biblioteca Pública Municipal, que se estrenaba, su culminación de los estudios de Filología, su entrada en los institutos como profesor, sus nuevos libros y hasta la fecha. Como al trasluz del tiempo es todo eso y todo el universo que le falta por escribir, o por publicar, muy probablemente la parte más interesante, si logra cuajarla, en el sentido de ponerse delante de un espejo que sólo refleje la verdad y, también, lo que tenga a bien dirimir sobres sus poemas y sobre la incomprensión de su tiempo, la evolución de sus ideas, los retratos más afilados y nítidos sobre el tiempo de su vida, a la que deberá ajustarle las cuentas. La narrativa -que es el método adoptado para contarla- le permite una más amplia gama de grises para todo lo que se le ha quedado en el tintero. De cualquier modo Juan Mena es siempre magnífico, soy su amigo de toda la vida y su mayor admirador. Le preparé La Araucaria, hace mucho ya, una antología que comprendió también lo inédito hasta entonces. Quienes estén interesados por esta Isla que se aleja, que lean este espléndido libro de Juan Mena..