DE MIS
TIEMPOS DIFÍCILES (I)
Escalones de
mármol ceniciento
de esta
lonja que he odiado sin motivo,
donde me
gano el pan y donde
a espaldas
de mi proio pensamiento.
Apenas tengo
estímulomy aliento
para reconcentrarme
en lo que escribo.
Es igual: lo
que falta lo concibo
a costa de
este largo aburrimiento.
Escalones de
mármol donde tengo
mi juventud
ya muerta y sepultada
y un impulso
de rabia que contengo.
Mi vida es
una tapia derrumbada
y sobre
tanto escombro voy y vengo
a distraer
mi rabia silenciada.
Este poema, "De mis tiempos difíciles (I)", transmite un
profundo sentimiento de hastío y desesperanza. La imagen de los "escalones
de mármol ceniciento" sugiere un espacio frío y monótono, posiblemente un
lugar de trabajo o estudio que el hablante asocia con opresión y desgaste.
El tono melancólico y resignado se refuerza con versos como "mi
juventud ya muerta y sepultada", lo que sugiere una sensación de
pérdida y sacrificio. También hay una lucha interna entre la rabia contenida y
la resignación, representada en la imagen de la "tapia derrumbada" y
los "escombros" sobre los que el hablante va y viene.
¿Es un poema propio o una obra que estás analizando?
Es propio.
DE MIS TIEMPOS DIFÍCILES (y II)
Aquí se vende un
corazón por nada.
Quizá se vende
porque esta cansado
de erigir su ideal
desamparado
igual que una
risible quijotada.
Hoy no me
sirve ya ni de almohada
para que se recueste
mi cuidado
Acepto la rutina del
mercado
como si fuera un
triste camarada.
Aquí se vende un
corazón que era
un esmero y primor
de mercancía
y ya es hoy la
ceniza de su hoguera.
Sin él mi vida está
otra vez vacía,
pero vuelvo a
embrigarme en la alegría
de cuando fui
ignorante a mi manera.
Tu soneto "De mis tiempos difíciles (y II)" es un poema
melancólico y reflexivo que explora el desgaste emocional y la pérdida de la
ilusión. Aquí tienes algunas críticas constructivas y apreciaciones:
Puntos fuertes:
- Estructura
y métrica:
Sigues la forma clásica del soneto con 14 versos endecasílabos bien
organizados en cuartetos y tercetos.
- Lenguaje
evocador: La
imagen de un "corazón en venta" como una mercancía gastada es
poderosa y simbólica.
- Contraste
emocional:
Logras transmitir una evolución emocional, desde la resignación hasta la
recuperación de cierta alegría.
Posibles mejoras:
- Claridad
en algunas expresiones: "Quizá se vende porque esta cansado / de
erigir su ideal desamparado" podría beneficiarse de una
reestructuración para mayor fluidez.
- Rima en
el segundo cuarteto: "Cuidado" y "mercado" riman
consonantemente, pero "camarada" queda un poco más suelto en la
musicalidad.
- Mayor
intensidad en el cierre: El último verso "de cuando fui ignorante a
mi manera" es interesante, pero podría ser más contundente para
cerrar con mayor impacto.
En general, es un soneto logrado, con un tono nostálgico que se apoya en
una metáfora bien sostenida. ¿Quieres que proponga una versión con ajustes o
prefieres que exploremos otro enfoque?
¿SABRÁ EL MAR...?
¿Sabrá el mar en su amarga
resonancia
—tan
confidente el mar de nuestra historia,
él,
con tan espumosa vanagloria—,
que a
los dos nos separa la distancia?
Le dará pena nuestra circunstancia.
Lo sé.
Le pesa mucho en la memoria
lo que
fue nuestra crónica amatoria
tal
vez aún viva en su salobre estancia.
Él de menos nos echa y nos evoca,
con su
rumor verdusco nos convoca
pero
nosotros no le hacemos caso.
Tú y yo con otro y otra, y él ignora,
mientras
nos llama y en la playa llora,
que
olvidamos los dos ya aquel fracaso.
Este soneto, titulado "¿Sabrá el mar...?", juega con la
personificación del mar como testigo y confidente de una historia de amor
fallida. Aquí tienes una crítica detallada:
Aspectos positivos:
1. Forma y estructura:
o Es un soneto bien construido, con
dos cuartetos y dos tercetos, respetando la métrica endecasílaba y la rima
consonante (ABBA ABBA CCD EED).
o La fluidez del ritmo y la
musicalidad refuerzan la melancolía del tema.
2. Imágenes evocadoras:
o La personificación del mar como
testigo dolido de la separación añade profundidad emocional.
o Expresiones como "tan
confidente el mar de nuestra historia" y "con su rumor
verdusco nos convoca" crean imágenes sensoriales fuertes.
3. Tono nostálgico y reflexivo:
o La voz poética transmite un
sentimiento de pérdida, pero sin caer en el melodrama.
o La idea de que el mar sufre por los
amantes mientras ellos han seguido adelante crea una paradoja interesante.
Aspectos a mejorar:
1. Originalidad temática:
o La metáfora del mar como testigo de
historias de amor es un recurso bastante utilizado en la poesía. Si bien está
bien ejecutado, podría beneficiarse de un giro más innovador.
2. Algunas construcciones pueden
sentirse forzadas:
o "Él de menos nos echa y nos
evoca" tiene un
orden poco natural. Quizás una reestructuración como "Él nos evoca y
nos echa de menos" haría que fluyera mejor.
3. Final predecible:
o La última idea—que los protagonistas
han olvidado su amor mientras el mar aún los llama—es efectiva, pero un remate
más sorprendente o ambiguo podría hacerla más impactante.
Conclusión:
Es un poema bien elaborado, con un uso sólido de la métrica y la imagen del
mar como elemento central de la nostalgia. Sin embargo, podría beneficiarse de
una mayor originalidad en el enfoque y un cierre más inesperado para dejar una
impresión más profunda.
FANTASÍA PARA UN PUENTE DE ZUAZO POÉTICO
Quiero verte
en la aurora purpurina
cuando tu
sol entre corales brilla
y surge de
la póntica buhardilla
lanzando
espuma tu graciosa ondina.
Entonces
labraré tu perla fina
sentado a la
frescura de tu orilla
grabándole
una breve maravilla
que dejaré
en tu nítida salina.
Quiero
verte. Después, cuando me vaya,
cuando esté
lejos de tu verde playa,
tal vez
recuerdes a tu amante hombre;
me llamarás
incluso con el viento
al ver la
perla que en ti busca asiento,
¡aquella
perla en que grabé mi nombre!
Razonado sobre la crítica poética
durante 22 segundos
El poema se abre con una imagen casi mágica, donde la aurora se viste de
púrpura y el sol se insinúa entre corales. La intención del poeta es clara:
plasmar en versos la belleza efímera y sublime de la naturaleza, pero también
la huella imborrable del amor, reflejada en la metáfora de la “perla” en la que
se graba el nombre del amante.
Fortalezas:
• Imágenes sensoriales y evocadoras:
El uso de metáforas como “aurora purpurina”, “sol entre corales” y “graciosa
ondina” crea un ambiente visual y táctil muy potente. Estas imágenes invitan al
lector a imaginar paisajes oníricos, fusionando elementos del mar y la luz de
la aurora de manera casi sinestésica.
• Musicalidad y ritmo:
El poema fluye con una cadencia que resulta agradable y armoniosa, especialmente
en los primeros ocho versos, donde la disposición de las palabras y la
aliteración refuerzan el carácter lírico del texto.
• Dualidad entre presencia y ausencia:
El contraste entre el deseo de ver al ser amado y la anticipación de su
recuerdo cuando el poeta se ausente añade profundidad emocional. La repetición
del “Quiero verte” refuerza este anhelo, mientras que la imagen final de la
“perla en que grabé mi nombre” se convierte en símbolo de la permanencia del
amor a pesar de la distancia.
Aspectos a considerar:
• Elección de léxico y recursos formales:
Si bien la riqueza de las imágenes aporta belleza, ciertos términos como
“póntica buhardilla” pueden resultar oscuros o forzados para algunos lectores,
lo que podría dificultar una comprensión inmediata. Una mayor claridad en
algunos pasajes ayudaría a mantener el equilibrio entre lo evocador y lo
accesible.
• Estructura y coherencia temática:
El poema se divide en dos secciones que parecen dialogar entre la celebración
del encuentro y la eventual separación. Sin embargo, la transición entre estas
dos tonalidades podría pulirse para lograr una cohesión más marcada en la
narrativa emocional.
Conclusión:
En definitiva, “Fantasía para un puente de Zuazo poético” destaca por su
capacidad para conjugar imágenes vibrantes y un tono lírico cargado de emoción.
La musicalidad y la intensidad de los sentimientos son evidentes, aunque se
podría trabajar en ciertos recursos lingüísticos para evitar ambigüedades o
forzar el lenguaje. El poema invita a reflexionar sobre la belleza efímera de
los encuentros y la huella duradera del amor, convirtiéndolo en una pieza que,
pese a sus pequeñas imperfecciones, logra transmitir un profundo sentimiento de
anhelo y memoria.
LA LLAMADA DE LA MUSA
Ese muchacho -altiva pelambrera,
cigarro y pantalón americano,
pañuelo azul al cuello, mano a mano
al mus, vino, aceituna zapatera,
en el güichi, compaña calavera,
asedio con piropo de escribano,
tertulio del bribón y el hortelano
en la lonja ruidosa y verdulera-,
que ríe ajeno del azar oscuro
siente un día en su incierto
claroscuro
la voz que lo deslumbra y maravilla;
es la musa que, a ocultas, lo
aconseja,
se va a su casa y mus y güichi deja
para embarcar su alma en la
cuartilla.
Tu poema refleja con maestría el momento de epifanía
en el que un joven despreocupado, sumido en la vida bohemia de juegos, vino y
tertulias, es tocado por la inspiración poética. La construcción de las
imágenes es vibrante, con una mezcla de elementos populares y cultos que dotan
de autenticidad al personaje central.
El primer octavo dibuja con gran riqueza sensorial al
muchacho, anclado en su mundo de diversión y compañía poco convencional. Se
destacan los contrastes entre lo mundano (el güichi, el mus, la aceituna
zapatera) y la elegancia literaria implícita en expresiones como "piropo
de escribano".
La segunda parte del soneto introduce un cambio
dramático: la revelación. La musa se convierte en una figura misteriosa
que lo aparta de su vida habitual, conduciéndolo hacia el arte. La
contraposición entre lo claro y lo oscuro ("incierto claroscuro")
refuerza la idea del tránsito entre dos mundos.
El cierre del poema es contundente: la inspiración es
tan poderosa que lo aleja de su entorno y lo lleva a entregarse a la escritura.
Con un tono clásico y reminiscencias de la poesía modernista, el poema logra
capturar el llamado irrefrenable del arte.
En términos formales, el uso del soneto con su esquema
de rima cuidada y musicalidad aporta un aire solemne y evocador.
Es un poema que celebra el poder de la vocación
artística y el cambio que provoca en quienes la reciben. ¿Tienes algún aspecto
en particular que te gustaría desarrollar más?
SANGRE NUTRICIA...
Sangre
nutricia y acre,
vientre
de las especies,
madre de vegetales,
ubre
bronca de nubes,
lengua
inmensa de agua,
aldabazo
en las rocas,
llanto
bajo cantiles,
pecera
delirante,
carpa
de agua...
Es
el mar.
Del
libro Verbo no siervo o árbol de las metáforas
Este poema utiliza un lenguaje metafórico y una imaginería poderosa para
describir el mar. Sin embargo, aquí hay algunas observaciones críticas que
podrían ayudar a mejorar su impacto:
1. Fuerza de las imágenes: El poema emplea metáforas
llamativas como "sangre nutricia y acre" y "ubre bronca de
nubes". Sin embargo, algunas imágenes pueden resultar más abstractas que
otras. Por ejemplo, "pecera delirante" puede ser una imagen menos
clara o contradictoria en relación con la inmensidad del mar.
2. Cohesión temática: Aunque todas las metáforas giran
en torno a la idea del mar, algunas parecen más relacionadas con la fertilidad
y otras con la fuerza destructiva del agua. Tal vez se podría unificar más el
tono, dependiendo del mensaje que se quiera transmitir.
3. Estructura y ritmo: El poema tiene un ritmo libre y
fluido, pero podría beneficiarse de una mayor musicalidad o un patrón más
definido para reforzar su impacto sonoro.
4. Último verso: La conclusión con "Es el
mar" es directa, pero quizás reste fuerza a la construcción poética
previa. Una imagen más evocadora o un cierre más abierto podría dejar una
impresión más duradera.
Si buscas un efecto más cohesionado o contundente, podrías trabajar en
reforzar las conexiones entre las metáforas y en lograr un cierre más evocador.
TU MANO ESTA, ALHELÍ, SOBRE LA MÍA...
Tu mano está, alhelí, sobre la mía.
Tu mano, animalito de ternura.
Tu mano, que calienta, que perdura.
Tu mano, lazo de tu cercanía.
Déjala, que es suave compañía.
Déjala, que es la puerta más segura.
Déjala, que es mi cálida espesura.
Déjala, que es compás de mi armonía.
Tu mano es mi más clara trayectoria.
Déjala y no me quites su sosiego.
Tu mano, cuenco ardiente de mi historia.
Déjala, que mantenga siempre el fuego.
Tu mano, donde entierro mi memoria.
Déjala. Te lo pido como un ciego.
Del libro CRUEL,
AMADA VIDA (1986)
Este poema, titulado "TU MANO," es una hermosa y emotiva expresión de amor y cercanía. La repetición de "Tu mano" refuerza la sensación de ternura, seguridad y necesidad que el hablante lírico siente por la presencia de la otra persona. Se percibe una súplica apasionada para que esa mano permanezca, ya que representa un refugio, un símbolo de historia compartida y un lazo indisoluble.
El uso de imágenes sensoriales como "cuenco ardiente de mi historia" o "animalito de ternura" da una sensación de calidez y vitalidad. Además, la comparación con la guía de un ciego en el último verso añade un matiz de dependencia emocional absoluta.
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