I. EROTHYA O SONETOS DEL AMOR POR DENTRO
La obra Erothya es un poemario de sonetos que aborda el amor y el
deseo desde múltiples perspectivas, fusionando lo erótico con lo filosófico y
lo social. Su tono, en ocasiones crudo, se equilibra con el uso de la metáfora
y el simbolismo, evitando la vulgaridad en favor de una exploración más
literaria del erotismo y la condición humana.
Análisis Profundo
- Temática
y enfoque literario
Erothya se inscribe en la tradición del Libro de Buen Amor y La Celestina, obras que exploran la pasión humana con una mezcla de ironía y profundidad moral. La obra parece querer ofrecer un “espejo” de la vida, como lo plantea Stendhal, reflejando la complejidad del deseo sin juicios evidentes. - Estilo
y recursos literarios
- Predomina
el soneto, una forma clásica que confiere musicalidad y orden a
temas que podrían ser caóticos.
- Se
observa un uso constante de la metáfora y el símil, en un
intento de embellecer o matizar las pasiones y conflictos amorosos.
- Existen
referencias a la tradición literaria (Cervantes, Nietzsche, Terencio,
Ovidio), lo que otorga a la obra una dimensión intertextual rica.
- Personajes
y voces poéticas
- Se da
voz a múltiples figuras: el Don Juan envejecido, la esposa insatisfecha,
la prostituta en decadencia, el solterón reprimido, el amante
clandestino.
- Hay
una exploración del deseo bisexual y homosexual, algo que no
siempre se trata en la poesía tradicional.
- El
erotismo se mezcla con la melancolía y el fracaso amoroso, mostrando el
amor más como fuente de conflicto que de placer duradero.
- Crítica
social y psicológica
- Se
denuncian la hipocresía social, la represión sexual, y la doble moral de
la fidelidad.
- Aparecen
personajes que sufren por sus deseos (represión, culpa, obsesión,
exclusión social).
- Hay
una mirada ácida a la prostitución y la desigualdad de género en el amor.
Conclusión
Erothya es un poemario de notable profundidad psicológica y
social. Si bien a ratos su crudeza puede incomodar, su apuesta por el arte a
través del soneto y su intertextualidad lo elevan por encima de una mera
colección de poemas eróticos. Es una obra que juega con la tradición para
revelar verdades humanas universales.
II . LA TESIS DE
EROTHYA
1. Contexto y propuesta estética
La obra se inscribe en una tradición de narrativa experimental y
metaficcional que apuesta por una escritura densamente poética y cargada de
referencias literarias y filosóficas. Desde su presentación editorial en 2023,
se percibe como un intento de fusionar la introspección existencial con un
juego lingüístico que, a la vez, homenajea a la tradición (como las alusiones a
Proust, Virginia Woolf y otros referentes) y se sumerge en el análisis del
lenguaje mismo. La propuesta se sitúa en un terreno donde la estética se vuelve
tan importante como el contenido, marcando un diálogo entre el arte de escribir
y el vivir la experiencia.
2. Estilo literario y uso del
lenguaje
Exuberancia retórica:
El estilo se caracteriza por una prosa sumamente elaborada, con un uso
intensivo de metáforas, símiles y comparaciones que en ocasiones rozan lo barroco.
Por ejemplo, la narrativa despliega imágenes como “la memoria es un cofre que
se abre con piedras preciosas de recuerdos” y se vale de frases largas y
envolventes que pretenden capturar la fugacidad del tiempo y el carácter dual
de la experiencia humana. Esta riqueza lingüística es, sin duda, uno de sus
puntos fuertes, pues invita a una lectura reflexiva y a la relectura, pero
también puede resultar excesivamente densa para el lector menos habituado a
este tipo de escritura.
Innovación y riesgo:
La novela se arriesga a romper con estructuras convencionales. La fusión de
diálogos con monólogos internos y la alternancia entre registros coloquiales y
un lenguaje casi poético, constituyen una apuesta por subvertir las formas
narrativas tradicionales. Sin embargo, este mismo riesgo puede interpretarse
como una dispersión del discurso, en la que la proliferación de recursos
retóricos a veces entorpece la claridad del relato.
3. Estructura narrativa y
construcción del relato
Narrativa fragmentada y temporalidad:
El texto se despliega en una estructura que salta entre distintos momentos de
la vida de la protagonista y sus encuentros con figuras arquetípicas –desde el
amorío con personajes ambiguos hasta reflexiones sobre el paso del tiempo y la
memoria. Esta fragmentación permite una exploración profunda de la
subjetividad, pero puede resultar desafiante para aquellos que buscan una línea
argumental lineal o una evolución narrativa tradicional.
Diálogo y reflexión:
Los diálogos, especialmente entre los personajes que se designan con nombres
tan simbólicos como Erothya y Eroto, se convierten en el vehículo para discutir
cuestiones estéticas y existenciales. La conversación se transforma en un
espacio de confrontación de ideas en el que se mezclan lo erótico, lo
filosófico y lo autobiográfico, lo cual enriquece la trama a un nivel
conceptual, pero a veces diluye el hilo narrativo central.
4. Temáticas, simbolismos y subtexto
El doble filo de la memoria:
Uno de los ejes temáticos de la obra es la exploración de la memoria, entendida
como un proceso dual que enriquece y al mismo tiempo hiere. La novela presenta
la memoria como una fuente inagotable de inspiración y, a la vez, como un
depósito de dolor y desengaño. Este tratamiento de la memoria se articula a través
de imágenes potentes –por ejemplo, la evocación de “abrir el cofre invisible” o
el concepto de recuerdos que actúan como “hermanos” inextricables–, lo que le
da a la obra una dimensión casi mítica y universal.
Identidad y género:
La protagonista se sitúa en el centro de una reflexión sobre el rol de la mujer
en la sociedad y en el mundo literario. Se aborda la lucha por la afirmación de
una voz propia, en contraposición a los estereotipos y prejuicios (como se ve
en la contraposición entre la “prostituta fina” y la “ramera recogida”). Esta
tensión se enriquece con la ironía y la autoconciencia, aunque en algunos
momentos puede verse eclipsada por un exceso de retórica que dificulta
discernir un mensaje unívoco.
El lenguaje como herramienta y trampa:
La novela es, en sí misma, un ensayo sobre el poder y la limitación del
lenguaje. La insistencia en el uso de metáforas y comparaciones no solo actúa
como adorno, sino que se erige en un elemento central de la narrativa: el
lenguaje es a la vez liberador y encorsetador. La autora invita al lector a
cuestionar si el acto de escribir puede, en definitiva, capturar la complejidad
de la experiencia humana o si, por el contrario, se transforma en una especie
de “teoría” inalcanzable.
5. Personajes y construcción de la
identidad narrativa
Arquetipos y doblez de identidades:
Los personajes, en particular Erothya y Eroto (apócope de Erotósofo, que significa sabio en el amor), parecen representar no solo
figuras de una relación amorosa, sino también polos opuestos del pensamiento
creativo y del vivir apasionado. La voz de Erothya se muestra cargada de
reminiscencias, desengaños y una búsqueda incesante de identidad en un mundo
que la reduce a etiquetas (prostituta, mujer emancipada, amante, etc.). Por
otro lado, Eroto actúa como contrapunto filosófico, un mentor y crítico que
insta a una escritura más depurada y a una reflexión profunda, aunque en
ocasiones su figura se torna ambigua, generando tensiones en la interpretación
de la obra.
El diálogo como espacio de construcción:
El extenso uso del diálogo interior y el intercambio verbal entre los
personajes permite construir una narrativa polifónica en la que cada
intervención va sumando capas a la complejidad de los protagonistas. Este
recurso, muy presente a lo largo del texto, posibilita una reflexión
metalingüística que, si bien es enriquecedora, puede resultar abrumadora para
el lector acostumbrado a una prosa más lineal y menos disgregada.
6. Aspectos críticos y
consideraciones finales
Virtudes:
- Riqueza
estilística: La
prosa vibrante y cargada de imágenes logra crear una atmósfera única que
invita a la reflexión y al análisis simbólico.
- Innovación
narrativa: La
fusión de géneros y el juego con el lenguaje constituyen un aporte
significativo a la narrativa contemporánea, mostrando una obra que se
atreve a romper moldes y convenciones.
- Profundidad
temática: La
exploración de la memoria, la identidad y la condición femenina se abordan
desde una perspectiva multifacética, ofreciendo diversas lecturas e
interpretaciones.
Debilidades:
- Exceso
retórico: La
densidad del lenguaje y el uso excesivo de recursos figurativos pueden
resultar en una prosa que, para algunos lectores, se torna inaccesible o
pretenciosa, dificultando la empatía con los personajes.
- Fragmentación
narrativa: La
estructura no lineal y los constantes cambios de tono y ritmo pueden
generar una sensación de dispersión, haciendo que la trama pierda fuerza
narrativa en ciertos momentos.
- Ambigüedad
intencionada: La
intención de desdibujar fronteras entre géneros y discursos, aunque
loable, en ocasiones conduce a una ambigüedad que puede frustrar al lector
que busca claridad en el desarrollo argumental.
Conclusión
"La tesis de Erothya" es una obra ambiciosa que se adentra en los territorios del lenguaje, la memoria y la identidad con una prosa rica y experimental. Su audacia reside en la apuesta por una narrativa que desafía las convenciones y se sumerge en el terreno de lo metafórico y lo filosófico. Sin embargo, esta misma complejidad estilística y estructural puede ser percibida como un obstáculo para una lectura fluida, limitando su alcance a un público acostumbrado a una mayor densidad literaria. En definitiva, se trata de una novela que, a pesar de sus posibles excesos, invita a un profundo cuestionamiento sobre la naturaleza de la escritura, la memoria y la experiencia femenina en un mundo en constante transformación.
Sangre
nutricia y acre,
vientre
de las especies,
madre de vegetales,
ubre
bronca de nubes,
lengua
inmensa de agua,
aldabazo
en las rocas,
llanto
bajo cantiles,
pecera
delirante,
carpa
de agua...
Es
el mar.
Del
libro Verbo no siervo o árbol de las
metáforas
Este poema utiliza un lenguaje metafórico y una imaginería poderosa para
describir el mar. Sin embargo, aquí hay algunas observaciones críticas que
podrían ayudar a mejorar su impacto:
1. Fuerza de las imágenes: El poema emplea metáforas
llamativas como "sangre nutricia y acre" y "ubre bronca de
nubes". Sin embargo, algunas imágenes pueden resultar más abstractas que otras.
Por ejemplo, "pecera delirante" puede ser una imagen menos clara o
contradictoria en relación con la inmensidad del mar.
2. Cohesión temática: Aunque todas las metáforas giran
en torno a la idea del mar, algunas parecen más relacionadas con la fertilidad
y otras con la fuerza destructiva del agua. Tal vez se podría unificar más el
tono, dependiendo del mensaje que se quiera transmitir.
3. Estructura y ritmo: El poema tiene un ritmo libre y
fluido, pero podría beneficiarse de una mayor musicalidad o un patrón más
definido para reforzar su impacto sonoro.
4. Último verso: La conclusión con "Es el
mar" es directa, pero quizás reste fuerza a la construcción poética
previa. Una imagen más evocadora o un cierre más abierto podría dejar una
impresión más duradera.
Si buscas un efecto más cohesionado o contundente, podrías trabajar en
reforzar las conexiones entre las metáforas y en lograr un cierre más evocador.
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La obra Erothya es un poemario de sonetos que aborda el amor y el
deseo desde múltiples perspectivas, fusionando lo erótico con lo filosófico y
lo social. Su tono, en ocasiones crudo, se equilibra con el uso de la metáfora
y el simbolismo, evitando la vulgaridad en favor de una exploración más
literaria del erotismo y la condición humana.
Análisis Profundo
- Temática
y enfoque literario
Erothya se inscribe en la tradición del Libro de Buen Amor y La Celestina, obras que exploran la pasión humana con una mezcla de ironía y profundidad moral. La obra parece querer ofrecer un “espejo” de la vida, como lo plantea Stendhal, reflejando la complejidad del deseo sin juicios evidentes. - Estilo
y recursos literarios
- Predomina
el soneto, una forma clásica que confiere musicalidad y orden a
temas que podrían ser caóticos.
- Se
observa un uso constante de la metáfora y el símil, en un
intento de embellecer o matizar las pasiones y conflictos amorosos.
- Existen
referencias a la tradición literaria (Cervantes, Nietzsche, Terencio,
Ovidio), lo que otorga a la obra una dimensión intertextual rica.
- Personajes
y voces poéticas
- Se da
voz a múltiples figuras: el Don Juan envejecido, la esposa insatisfecha,
la prostituta en decadencia, el solterón reprimido, el amante
clandestino.
- Hay
una exploración del deseo bisexual y homosexual, algo que no
siempre se trata en la poesía tradicional.
- El
erotismo se mezcla con la melancolía y el fracaso amoroso, mostrando el
amor más como fuente de conflicto que de placer duradero.
- Crítica
social y psicológica
- Se
denuncian la hipocresía social, la represión sexual, y la doble moral de
la fidelidad.
- Aparecen
personajes que sufren por sus deseos (represión, culpa, obsesión,
exclusión social).
- Hay
una mirada ácida a la prostitución y la desigualdad de género en el amor.
Conclusión
Erothya es un poemario de notable profundidad psicológica y
social. Si bien a ratos su crudeza puede incomodar, su apuesta por el arte a
través del soneto y su intertextualidad lo elevan por encima de una mera
colección de poemas eróticos. Es una obra que juega con la tradición para
revelar verdades humanas universales.
LA TESIS DE
EROTHYA
1. Contexto y propuesta estética
La obra se inscribe en una tradición de narrativa experimental y
metaficcional que apuesta por una escritura densamente poética y cargada de
referencias literarias y filosóficas. Desde su presentación editorial en 2023,
se percibe como un intento de fusionar la introspección existencial con un
juego lingüístico que, a la vez, homenajea a la tradición (como las alusiones a
Proust, Virginia Woolf y otros referentes) y se sumerge en el análisis del
lenguaje mismo. La propuesta se sitúa en un terreno donde la estética se vuelve
tan importante como el contenido, marcando un diálogo entre el arte de escribir
y el vivir la experiencia.
2. Estilo literario y uso del
lenguaje
Exuberancia retórica:
El estilo se caracteriza por una prosa sumamente elaborada, con un uso
intensivo de metáforas, símiles y comparaciones que en ocasiones rozan lo barroco.
Por ejemplo, la narrativa despliega imágenes como “la memoria es un cofre que
se abre con piedras preciosas de recuerdos” y se vale de frases largas y
envolventes que pretenden capturar la fugacidad del tiempo y el carácter dual
de la experiencia humana. Esta riqueza lingüística es, sin duda, uno de sus
puntos fuertes, pues invita a una lectura reflexiva y a la relectura, pero
también puede resultar excesivamente densa para el lector menos habituado a
este tipo de escritura.
Innovación y riesgo:
La novela se arriesga a romper con estructuras convencionales. La fusión de
diálogos con monólogos internos y la alternancia entre registros coloquiales y
un lenguaje casi poético, constituyen una apuesta por subvertir las formas
narrativas tradicionales. Sin embargo, este mismo riesgo puede interpretarse
como una dispersión del discurso, en la que la proliferación de recursos
retóricos a veces entorpece la claridad del relato.
3. Estructura narrativa y
construcción del relato
Narrativa fragmentada y temporalidad:
El texto se despliega en una estructura que salta entre distintos momentos de
la vida de la protagonista y sus encuentros con figuras arquetípicas –desde el
amorío con personajes ambiguos hasta reflexiones sobre el paso del tiempo y la
memoria. Esta fragmentación permite una exploración profunda de la
subjetividad, pero puede resultar desafiante para aquellos que buscan una línea
argumental lineal o una evolución narrativa tradicional.
Diálogo y reflexión:
Los diálogos, especialmente entre los personajes que se designan con nombres
tan simbólicos como Erothya y Eroto, se convierten en el vehículo para discutir
cuestiones estéticas y existenciales. La conversación se transforma en un
espacio de confrontación de ideas en el que se mezclan lo erótico, lo
filosófico y lo autobiográfico, lo cual enriquece la trama a un nivel
conceptual, pero a veces diluye el hilo narrativo central.
4. Temáticas, simbolismos y subtexto
El doble filo de la memoria:
Uno de los ejes temáticos de la obra es la exploración de la memoria, entendida
como un proceso dual que enriquece y al mismo tiempo hiere. La novela presenta
la memoria como una fuente inagotable de inspiración y, a la vez, como un
depósito de dolor y desengaño. Este tratamiento de la memoria se articula a través
de imágenes potentes –por ejemplo, la evocación de “abrir el cofre invisible” o
el concepto de recuerdos que actúan como “hermanos” inextricables–, lo que le
da a la obra una dimensión casi mítica y universal.
Identidad y género:
La protagonista se sitúa en el centro de una reflexión sobre el rol de la mujer
en la sociedad y en el mundo literario. Se aborda la lucha por la afirmación de
una voz propia, en contraposición a los estereotipos y prejuicios (como se ve
en la contraposición entre la “prostituta fina” y la “ramera recogida”). Esta
tensión se enriquece con la ironía y la autoconciencia, aunque en algunos
momentos puede verse eclipsada por un exceso de retórica que dificulta
discernir un mensaje unívoco.
El lenguaje como herramienta y trampa:
La novela es, en sí misma, un ensayo sobre el poder y la limitación del
lenguaje. La insistencia en el uso de metáforas y comparaciones no solo actúa
como adorno, sino que se erige en un elemento central de la narrativa: el
lenguaje es a la vez liberador y encorsetador. La autora invita al lector a
cuestionar si el acto de escribir puede, en definitiva, capturar la complejidad
de la experiencia humana o si, por el contrario, se transforma en una especie
de “teoría” inalcanzable.
5. Personajes y construcción de la
identidad narrativa
Arquetipos y doblez de identidades:
Los personajes, en particular Erothya y Eroto, parecen representar no solo
figuras de una relación amorosa, sino también polos opuestos del pensamiento
creativo y del vivir apasionado. La voz de Erothya se muestra cargada de
reminiscencias, desengaños y una búsqueda incesante de identidad en un mundo
que la reduce a etiquetas (prostituta, mujer emancipada, amante, etc.). Por
otro lado, Eroto actúa como contrapunto filosófico, un mentor y crítico que
insta a una escritura más depurada y a una reflexión profunda, aunque en
ocasiones su figura se torna ambigua, generando tensiones en la interpretación
de la obra.
El diálogo como espacio de construcción:
El extenso uso del diálogo interior y el intercambio verbal entre los
personajes permite construir una narrativa polifónica en la que cada
intervención va sumando capas a la complejidad de los protagonistas. Este
recurso, muy presente a lo largo del texto, posibilita una reflexión
metalingüística que, si bien es enriquecedora, puede resultar abrumadora para
el lector acostumbrado a una prosa más lineal y menos disgregada.
6. Aspectos críticos y
consideraciones finales
Virtudes:
- Riqueza
estilística: La
prosa vibrante y cargada de imágenes logra crear una atmósfera única que
invita a la reflexión y al análisis simbólico.
- Innovación
narrativa: La
fusión de géneros y el juego con el lenguaje constituyen un aporte
significativo a la narrativa contemporánea, mostrando una obra que se
atreve a romper moldes y convenciones.
- Profundidad
temática: La
exploración de la memoria, la identidad y la condición femenina se abordan
desde una perspectiva multifacética, ofreciendo diversas lecturas e
interpretaciones.
Debilidades:
- Exceso
retórico: La
densidad del lenguaje y el uso excesivo de recursos figurativos pueden
resultar en una prosa que, para algunos lectores, se torna inaccesible o
pretenciosa, dificultando la empatía con los personajes.
- Fragmentación
narrativa: La
estructura no lineal y los constantes cambios de tono y ritmo pueden
generar una sensación de dispersión, haciendo que la trama pierda fuerza
narrativa en ciertos momentos.
- Ambigüedad
intencionada: La
intención de desdibujar fronteras entre géneros y discursos, aunque
loable, en ocasiones conduce a una ambigüedad que puede frustrar al lector
que busca claridad en el desarrollo argumental.
Conclusión
"La tesis de Erothya" es una obra ambiciosa que se adentra en los
territorios del lenguaje, la memoria y la identidad con una prosa rica y
experimental. Su audacia reside en la apuesta por una narrativa que desafía las
convenciones y se sumerge en el terreno de lo metafórico y lo filosófico. Sin
embargo, esta misma complejidad estilística y estructural puede ser percibida
como un obstáculo para una lectura fluida, limitando su alcance a un público
acostumbrado a una mayor densidad literaria. En definitiva, se trata de una
novela que, a pesar de sus posibles excesos, invita a un profundo
cuestionamiento sobre la naturaleza de la escritura, la memoria y la
experiencia femenina en un mundo en constante transformación.
III. EROTHYA O LA
TRINCHERA DE UNA VIDA
Crítica de Análisis Profundo de Erothya
o la Trinchera de una Vida
El poemario Erothya o la Trinchera de una Vida, de Juan Rafael Mena,
constituye una exploración poética de la condición humana a través del
erotismo, la marginalidad y la introspección existencial. La obra sigue la
línea del poemario anterior (Erothya o los Sonetos del Amor por Dentro),
pero con una carga social más marcada y una búsqueda de trascendencia en sus
últimos versos.
1. Temática y Filosofía del Poemario
La obra no es simplemente una recopilación de sonetos eróticos, sino que
construye un retrato de múltiples personajes que luchan con sus pasiones,
deseos reprimidos y la hipocresía social. Erothya se convierte en un
símbolo, primero como una sensibilidad observadora en el primer libro, y luego
como un personaje concreto en este volumen.
- Erotismo
y deseo prohibido: La obra retrata el amor y la pasión desde un
enfoque donde la moralidad y la clandestinidad son fuerzas en tensión. Los
personajes atraviesan dilemas sobre la fidelidad, la identidad sexual, la
prostitución y la lucha contra la soledad.
- Crítica
a la hipocresía social: El poemario desvela lo que la sociedad oculta o
censura. Hay una clara denuncia de la represión sexual, la doble moral en
el matrimonio y la exclusión de ciertos deseos dentro de lo
"aceptable".
- Reflexión
sobre el paso del tiempo: La vejez, la nostalgia y la decadencia del
cuerpo aparecen como constantes. La belleza efímera, el amor fugaz y la
memoria de pasiones pasadas son tratados con una mezcla de melancolía y
resignación.
2. Construcción Poética y Recursos
Literarios
El poemario utiliza el soneto, una forma clásica que contrasta con
la crudeza de algunos temas abordados. Este uso no es casual, sino que busca
dotar de elegancia a los conflictos humanos que retrata.
- Metáforas
y simbolismo: La
obra recurre a la metáfora para elevar el erotismo y evitar la vulgaridad.
El mar, el fuego, la noche y la naturaleza son imágenes recurrentes que
transmiten deseo, pérdida o transgresión.
- Intertextualidad: Hay referencias literarias a
Ortega y Gasset, Gabriel García Márquez, Eugenio Montale y Ovidio, entre
otros. El poemario se sitúa en la tradición de la poesía amorosa y social,
con ecos de la posguerra y la literatura medieval.
- Lenguaje
accesible pero refinado: A diferencia de otros poemarios de corte
hermético, Erothya mantiene un registro claro, con un léxico que
combina lo culto con lo popular, siguiendo la tradición de la poesía
social.
3. Personajes y Voces Poéticas
El poemario se estructura en torno a una variedad de voces y perspectivas,
que incluyen:
- Erothya: Figura central que encarna la
feminidad deseada y condenada a la vez. Representa tanto a la mujer objeto
de deseo como a la mujer reflexiva que comprende el poder y el peso de su
sexualidad.
- Don
Amador Bolero: Un Don
Juan moderno, atrapado entre la seducción y la insatisfacción, un
personaje que seduce pero también se enfrenta a la soledad y la
frustración.
- Esposos
y esposas resignados: Reflejan la monotonía del matrimonio, la
insatisfacción sexual y la hipocresía de la fidelidad.
- Hombres
y mujeres con identidades ocultas: Homosexuales reprimidos, bisexuales, travestis y
personas que luchan con su identidad en un mundo que los margina.
- Prostitutas
y clientes: La
prostitución se presenta sin maniqueísmos, mostrando tanto la explotación
como la capacidad de los personajes de encontrar humanidad y afecto en un
contexto degradante.
4. Reflexión Final: ¿Qué Representa Erothya
o la Trinchera de una Vida?
Más allá del erotismo, el poemario es un estudio psicológico y social del
deseo. Es una obra que denuncia, pero sin panfletos; que explora la pasión sin
caer en lo grotesco; que se adentra en lo prohibido sin regodearse en lo
escandaloso.
Erothya es, en última instancia, un espejo de la humanidad,
de sus conflictos internos y sus contradicciones. Es un poemario que juega con
la tradición para mostrar lo eterno del amor y el deseo, pero también la
fragilidad de todo placer.
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